Miguel Russo, en un cumpleaños muy especial y no solo por la cuarentena

“Quiero agradecer a todos esta nueva oportunidad en mi vida, en especial a Román. Lo que viene, Dios dirá, y esperemos que nos ilumine para poder salir adelante,,,”, fueron las palabras de Miguel Russo cuando asumió en Boca a horas de cerrar el 2019. En apenas tres meses, el DT pudo llevar al equipo a…

Miguel Russo, en un cumpleaños muy especial y no solo por la cuarentena

“Quiero agradecer a todos esta nueva oportunidad en mi vida, en especial a Román. Lo que viene, Dios dirá, y esperemos que nos ilumine para poder salir adelante,,,”, fueron las palabras de Miguel Russo cuando asumió en Boca a horas de cerrar el 2019. En apenas tres meses, el DT pudo llevar al equipo a una vuelta olímpica histórica en la que le arrebató la Superliga de las manos a River​. Su costado emocional, el conocimiento del Mundo Boca y sus años en el fútbol lo llevaron a reinventarse en un club siempre en ebullición.

Por eso en su cumpleaños 64, en medio de la cuarentena, aprovechó para hacer un festejo íntimo pero también cargado de emoción. Después de haber superado una dura enfermedad, el fútbol le dio la chance de retornar a Brandsen 805 y lograr una nueva estrella. En Rosario, desde donde hace una semana respondió preguntas para los hinchas del club en las redes, Russo continúa supervisando y en comunicación constante con sus ayudantes (Leandro Somoza y Mariano Herrón) pero mucho más con el PF, Damián Lanatta.

Su llegada a Boca estuvo en la mente de Riquelme desde el momento en el que decidió postularse para vicepresidente en las elecciones. De hecho, cada vez que surgió el nombre de Miguel en una entrevista con el Diez, el de Don Torcuato siempre resaltó que “fue un error de Boca cuando echó a Russo porque no pudo ganarle la final al Milan en el Mundial de Clubes”.

Miguel Russo con su hijo.

Con la distancia justa con el plantel, con gambetas dialécticas constantes para evitar ponerse en foco de polémica, Russo subrayó: “Cuando hablás con gente del fútbol es más simple. Con Riquelme hablamos el mismo idioma y por eso todo es más simple”. De hecho, la única reunión entre Román y el DT previa a ser anunciado como entrenador de Boca se dio en un almuerzo que se estiró casi cuatro horas, con fútbol en la TV de por medio. El respaldo del máximo ídolo del club sobre sus espaldas también fue decisivo.

La buena conexión con el plantel también incluyó un mensaje directo en este inicio que ya fue exitoso. Porque Russo fue claro con los jugadores e incluso a Tevez le respetó el lugar por su rendimiento y no por su apellido. Ninguno tenía asegurada su posición y realizó cambios bruscos: incluyó como titulares a Fabra, Campuzano, Villa y Soldano. Todos respondieron. Ese festejo en la conferencia después del título en la que le tiraron agua al DT fue un reflejo del buen pulso entre el técnico y los jugadores.

Miguel Russo celebró con su nieto el título. (Foto: Juano Tesone).

A la espera de una vuelta a los entrenamientos para las próximas semanas, consciente de que todo lo hecho hasta el momento debe complementarse con otra pretemporada, el entrenador que patentó para siempre el “son decisiones” para explicar cualquier situación conflictiva tiene la ilusión de darle al club la séptima Copa Libertadores. Esa que logró en 2007 y que fue la última que supo levantar Boca. Ahora sueña con levantar otra Copa y poder festejar en la Bombonera, algo que no pudo hacer en el pasado. Pero como dijo, la vida lo llevó otra vez hasta el banco de Boca. Y Miguel, a pura sonrisa, lo está disfrutando.

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