Verónica Ojeda, sobre la relación de Maradona con Dieguito: “Él está presente, paga los tratamientos, pero todo no es eso”

Verónica Ojeda junto a Dieguito Crédito: Archivo 9 de diciembre de 2019  • 00:35 Luego de una prolongada ausencia de los medios, Verónica Ojeada fue invitada al programa de Susana Giménez, y allí habló sobre su presente y sobre la salud de Dieguito, el hijo que tiene con Diego Armando Maradona. A un día de…

Verónica Ojeda, sobre la relación de Maradona con Dieguito: “Él está presente, paga los tratamientos, pero todo no es eso”

Verónica Ojeda junto a Dieguito Crédito: Archivo
9 de diciembre de 2019  • 00:35

Luego de una prolongada ausencia de los medios,
Verónica Ojeada fue invitada al programa de Susana Giménez, y allí habló sobre su presente y sobre la salud de Dieguito, el hijo que tiene con
Diego Armando Maradona. A un día de cumplir los 41 años, la expareja del deportista se sentó en el living de la diva y se mostró muy contenta al revelar que, a pesar de atravesar algunos momentos duros, finalmente se está reencontrando como mujer.

Al comenzar la charla, Susana le preguntó por la salud de su hijo. En ese momento, Verónica contó cómo un diagnóstico la llevó a instalarse temporalmente en otro país para darle al pequeño una solución a su cuadro: “Hace tres años con Dieguito estamos haciendo un tratamiento muy intenso.
Cuando tenía tres años, lo habían diagnosticado con autismo. Yo no sabía de qué se trataba, empecé a averiguar, a asesorarme, a leer, hasta que un día me llama Alejandro Druetto, y me dice que tengo que ir a Estados Unidos, que ahí hay unos tratamientos bárbaros”.

Frente a ese panorama, Verónica explicó que no quiso perder un instante y se puso en marcha: “Llevé a mi hijo a Miami, a ese lugar específico que me dijo Alejandro, y me dieron turno para el otro año. Fui al otro año, le hicieron un estudio intenso, tenía que hacer un montón de tratamientos en Estados Unidos, yo iba y venía, y así él avanzó un montón.
Cuando fui allá me dijeron que no era un autismo, sino que tenía en retraso en el habla, que se llama TEL, trastorno específico del lenguaje. Con lo cual empecé a hacer tratamiento en Estados Unidos y aquí también”.

A partir de allí, el día a día no fue sencillo para Ojeda, que debió comenzar a vivir en dos países aunque, como aseguró, su prioridad siempre fue el bienestar de su hijo: “Lo importante es que Dieguito avanzó un montón, cuando estaba en Argentina me armé de especialistas puntuales sobre lo que realmente necesitaba por el TEL, ya que el autismo estaba descartado. Yo sufrí muchísimo, ir de un lado al otro, la verdad es que fue muy doloroso. Y estaba solamente con el apoyo de mi familia, de mi mamá y papá”.

Con respecto a la figura de Maradona, ella destacó lo importante que es para el niño mantener un contacto con él: “En diciembre pasado, el padre vino a pasar las fiestas.
Ahí tuvo una conexión con Dieguito después de muchos años de no verlo. Y yo accedí porque no es cierto cuando dicen que yo no lo dejo ver a su papá (.). Diego se tenía que volver a México, y allá hay muy buenos médicos, y hay un lugar muy parecido al que yo lo estaba llevando en Estados Unidos. Y el papá me dijo si quería ir, y seguir el tratamiento y el colegio allá”.

Ojeda contó que aceptó ir a México, pero no con intenciones de reconciliación, sino para que su hijo pudiera estar más cerca de su padre. Sin embargo algunos conflictos, según detalló, no tardaron en aparecer: “Dieguito tenía un bloqueo emocional grande, y la verdad es que cuando me lo llevé a México para hacer el tratamiento y estar más cerca de su papá, lo ayudó un montón.
Él está presente, paga los tratamientos, pero todo no es eso. Diego tiene un carácter muy especial, y lamentablemente su hijo tiene su misma impronta, y yo estoy acostumbrada a vivir solamente con Dieguito, no con mucha gente en la casa. Él está acostumbrado a vivir con mucha gente, y es un tema la convivencia. Yo vivo sola con mis padres. En la casa de México eran una multitud (.), y el día de la madre tuvimos una discusión fuerte, nosotros los padres, porque a mí no me gustan ciertas cosas”.

En el último tramo de la nota, Susana recibió en el living a Dieguito, quien se mostró muy afectuoso con la conductora del programa. Ante la sorpresa del público, el niño contó que es de River. Susana le preguntó entonces qué relación tenía el pequeño con el resto de la familia Maradona, y allí Ojeda expresó: ”
No ve a sus hermanas, no tiene contacto, a menos que esté con su papá desaparecen todos. Me duele porque la verdad es que menos una, son todas mamás y no tienen ni un poquitito de corazón”.

Antes de despedirla, Susana le preguntó a Verónica si estaba en pareja, y ella reveló que sí, y agregó: “Yo puedo rehacer mi vida, ahora estoy más liberada. Estoy muy bien, estoy con alguien, pero lo quiero reservar”. Sin ánimo de entrar en más polémicas, finalmente concluyó la charla manifestando su deseo por cerrar algunos capítulos difíciles de su vida, para enfocarse en el amor que siente por Dieguito: “Estoy enamorada de mi hijo, y no me arrepiento de absolutamente nada. Ahora quiero tranquilidad, tanto en mi casa como en mi vida. Recién ahora me estoy reencontrando cono mujer y rehaciendo mi vida. Yo quiero estar en paz”.

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