Los “ex” que esta vez están muy lejos de volver al poder

Alberto Fernández Fuente: LA NACION – Crédito: Rodrigo Néspolo Figuras del kirchnerismo, como Berni, Aníbal, Garré, Abal Medina, Zannini o Alak, no están en los planes de Fernández El reparto de poder en la mesa del Frente de Todos se asemeja a un sistema solar donde el presidente electo, Alberto Fernández, está en el centro…

Los “ex” que esta vez están muy lejos de volver al poder

Alberto Fernández Fuente: LA NACION – Crédito: Rodrigo Néspolo

Figuras del kirchnerismo, como Berni, Aníbal, Garré, Abal Medina, Zannini o Alak, no están en los planes de Fernández

El reparto de poder en la mesa del
Frente de Todos se asemeja a un sistema solar donde el presidente electo,
Alberto Fernández, está en el centro y los que fueron funcionarios durante los gobiernos de
Néstor y
Cristina Kirchner parecen planetas que orbitan en torno de él, se acercan a sus oficinas de Puerto Madero, son convocados para actos o reuniones o le mandan Whatsapps en un intento de restablecer relaciones.

Algunos de ellos están más cerca del sol Fernández y tienen posibilidades de compartir la mesa del poder y otros que durante años estuvieron cerca de la toma de decisiones de Néstor y Cristina Kirchner parecen quedar relegados del camino hacia la Casa Rosada.

Entre los primeros se encuentran
Carlos Tomada,
Ginés González García,
Daniel Filmus,
Florencio Randazzo,
Jorge Taiana,
Jorge Argüello y
Mercedes Marcó del Pont (sin mencionar al gobernador electo de la provincia de Buenos Aires). También
Agustín Rossi, quien parecería que podría quebrar la regla que el propio Fernández fijó internamente: que ningún exministro vuelva al cargo en el futuro gabinete.

Estas consideraciones hay que tomarlas dejando de lado a los albertistas puros, aquellos que, de su riñón político, del
grupo Calafate, de su militancia en el peronismo porteño y en los que Fernández confió desde que Cristina Kirchner lo lanzó a la candidatura presidencial. Estos albertistas de paladar negro ya tienen asegurado un lugar en el sistema solar del poder, ya sea en funciones ejecutivas como ministros, o integrando grupos de consulta para las decisiones o el dictado de políticas públicas.

Entre los ex que aspiran a regresar, quien está más cerca es Daniel Scioli. Sorprendió la reivindicación que hizo Alberto Fernández del exgobernador bonaerense, denostado por Cristina Kirchner, pero apreciado por el presidente electo. Scioli no obstante no está tan cerca como para un ministerio, pero sí para un lugar que podría ser en el área de Deportes o Turismo.

Scioli fue uno de los 15 invitados especiales que acompañaron a Fernández en el primer debate presidencial y fue honrado con integrar el palco de gobernadores peronistas en Tucumán, en el primer acto de Alberto Fernández como presidente electo. Fue el escenario del PJ, en contraposición con el escenario kirchnerista que organizó Cristina Kirchner para celebrar la victoria la noche anterior cuando ganaron la elección. Cerca de Scioli dicen que interpretaron el gesto como un homenaje de Fernández al exgobernador. Sostuvieron que a Scioli “lo tiene en cuenta” y que lo llaman “para hacerle consultas dada su experiencia como gobernador”.

“Scioli no es una persona que haya dejado odios y rencores a su paso, es un hombre de paz, por lo que Fernández lo aprecia”, dijeron en el entorno del exgobernador peronista, que está cerca del sol, pero no tanto como para sentarse a la mesa del poder.

Más lejos está Julián Domínguez, referente peronista, de vasta trayectoria en diversos gobiernos desde Carlos Menem y dos veces ministro en el kirchnerismo. Apareció en la campaña electoral cuando Fernández se hizo presente en Chacabuco, su territorio, donde estuvieron de gira con Florencio Randazzo, otro planeta que sí está cerca del núcleo del poder. Pero no es el caso de Domínguez.

En otro sistema solar gira
Carlos Zannini, a quien se lo vio en el Instituto Patria y, fundamentalmente, apareció junto a la gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner, la noche del 27 de octubre para festejar. Si bien no tiene un lugar en la mesa chica de Alberto Fernández, se habla de que Cristina Kirchner le daría un lugar en la Secretaría Administrativa del Senado.

Juan Manuel Abal Medina, que fue jefe de Gabinete entre 2011 y 2013 y senador, no tiene lugar en ninguno de los dos sistemas solares. En el albertismo no lo reconocen y en el kirchnerismo no olvidan su declaración en la causa de los cuadernos de la corrupción, donde reconoció haber recibido fondos que eran usados para financiar la campaña. Aunque ya solucionó sus problemas judiciales, “está lejos de Alberto y lejos de ella”, resumen en el PJ.

Más lejos y sin posibilidad siquiera de acercarse a la tibieza del poder se alinean Julio Alak, exministro de Cristina Kirchner;
Nilda Garré, extitular de Defensa, y
Sergio Berni, que circula por los medios pero sin terminales en el poder real que llegará a la Casa Rosada el 10 de diciembre,

Quien quedó marginado de la escena es un peso pesado del PJ que animó la política kirchnerista con su estilo provocador: Aníbal Fernández. Apostó a una carrera como concejal en Pinamar, al ocupar el primer lugar de la lista que acompañó al médico Horacio Errasquín como candidato a intendente, pero perdió y prefirió renunciar a entrar como concejal en cuarto lugar.

Ahora Fernández, el otro, se centró en el PJ, acaba de presentar junto a Carlos Caramelo un libro en la UMET, la Universidad de Víctor Santa María, presidente del peronismo porteño, y se dedica a tuitear de manera furibunda contra el presidente Mauricio Macri. Sigue siendo abogado de Cristóbal López en las causas penales y se lo ve cada tanto en el piso de C5N, el canal de noticias del empresario que dejó la cárcel. Eso sí, todos en el Frente de Todos lo prefieren a distancia.

Otros que alguna vez fueron preferidos del poder están en prisión, como Amado Boudou, Julio De Vido, José López y Ricardo Jaime.

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