Las Guerras Púdicas, performances contra el patriarcado y el machismo

Si lo más importante que tenemos en la vida es el amor, el sexo y el deseo, ¿por qué no luchar contra las consecuencias del sistema racionalista que nos dice cómo tenemos que hacer las cosas? Esa reflexión, que motivó a la artista y psicoanalista Lorena Croceri tras sufrir un cáncer de mama, la llevó…

Las Guerras Púdicas, performances contra el patriarcado y el machismo

Si lo más importante que tenemos en la vida es el amor, el sexo y el deseo, ¿por qué no luchar contra las consecuencias del sistema racionalista que nos dice cómo tenemos que hacer las cosas? Esa reflexión, que motivó a la artista y psicoanalista Lorena Croceri tras sufrir un cáncer de mama, la llevó a crear “Las Guerras Púdicas”, una guerra contra el sistema patriarcal y contra las formas totalitarias que nos llevan a disociar el amor del sexo o la palabra del cuerpo.

Lorena nació en la Patagonia. Como artista, investiga los lenguajes de la performance, el video, la fotografía, la instalación y los contenidos de internet con sus otras dos actividades: el psicoanálisis y la escritura. Hace unos años, primero una lumbalgia y después el cáncer, la hicieron reflexionar sobre el cuerpo y las energías. Fue ahí que empezó a cocinar este proyecto, que primero fue una novela escrita y luego devino en acción. Y cocinar, no es figurativo, sino real. En diálogo con TN.com.ar, explica: “Trabajé con un método similar al de integración culinaria y busqué integrar cosas que estaban separadas. Empecé con cosas que a veces están disociadas de la realidad. La palabra, el cuerpo, el amor, el sexo. Me plantee un método para estimular las endorfinas que son las que fortalecen el sistema inmunológico”.

Desde el punto de vista formal, hay cocción de ingredientes heterogéneos: psicoanálisis, video, instalación, escritura, moda. Croceri combina elementos que no se sospechaba que podían ir juntos.

“La performance está pensada como estimulante endorfínica, donde les espectadores reciben estímulos visuales, olfativos, auditivos y otros calculados con precisión quirúrgica con el fin de que experimenten el método que desarrollé mientras hacía una quimioterapia porque, según lo que investigué, la enfermedad se produce por una falla del sistema inmunológico y la producción de endorfinas lo fortalece. En mi vida había conectado mucho con la intelectualidad del psicoanálisis, pensaba que el cuerpo no era para mí. Pero empecé a hacer fotoperformances mientras me pasaban el suero”, recuerda.

“Las Guerras Púdicas” es una guerra contra el pudor. (Foto: Gentileza Lorena Croceri)

“La cocción” de este proyecto empezó en 2014. En 2018 comenzó a trabajar con las performers Diana Grieco, Florencia Tenaglia, Leticia Gurfinkiel, Catalina Corredor, Ana Romans. En 2019, la Sala Imán de la Fundación Cazadores es el “espacio-molde” donde se reúnen los ingredientes en una instalación que la performance transforma en nuevas recetas.

“Cociné eso cuatro o cinco años. Fue un trabajo enorme donde tuve que trabajar mi propia vergüenza y la vergüenza de les performers. La recontra guerrearon. Todas estamos en esta lucha”, reflexiona.

“Las Guerras Púdicas” es una guerra contra el pudor. Sin embargo, la artista toma otro concepto de los libros de cocina para hacer una aclaración sobre cuánto y cómo queremos liberarnos de él. “En las recetas aparece ‘cantidad necesaria’, pero no se sabe cuánto es. Yo trabajo ese concepto con respecto a la libertad. No es que una quiera liberarse completamente del pudor, sino que buscamos liberarnos del pudor neurótico, el que te inhibe por demás. Hay ciertos tratamientos, que tienen que ver con el pudor-velo -el pudor en cantidad necesaria- que te pueden conectar más con el placer, con el cuerpo”.

“Las Guerras Púdicas”: “Una guerra es una estrategia, una táctica y una política”, dice Lorena Croceri.

Lorena reivindica el tono bélico y habla de su trabajo con “perfosentimientos”, porque hay pudor, venganza y enojo. “Guerra tiene que ver con conflicto. A veces la sociedad desestima el conflicto, todo tiene que ser estable, prolijo y medido. El conflicto es parte de la transformación. Se trata de una guerra contra la represión, contra el sistema patriarcal. Es una guerra porque hay un combate y un conflicto”, dice.

LGP es performance con materialidades. Por eso, hubo enchastres. Y el resultado quedó en las paredes de la Sala Imán. La tirada de “perfosentimientos” a la pared fue en diferentes proporciones: 60% de amor, 20% de enojo y 20% de vergüenza. “Los perfosentimientos son parte de la vida, pero de alguna forma con cantidad necesaria, no hay descontrol total”, cuenta la artista. Después, hubo un “Tour por los restos de Las guerras púdicas”, una activación en el marco de Circuito Lista. “Fue más teta impúdica”, define.

La autora y directora teatral Mariana Obersztern expresa sobre esta obra: “LGP es una obra explícita y poética al mismo tiempo. Lo explícito: el combate, la energía de alto voltaje propia de la guerra. Lo poético: la obra se despliega entre los rumores de la materia, munida de una precisa artillería hecha de un apetito gótico que se expande y una delectación matérica de corte cuasi japonés.”

Trajes contra el corset patriarcal

Croceri también ideó trajes de LGP. Los diseñó y los cosió/cocinó a partir de situaciones que notó sobre el mundo de la moda femenina y es que muchas prendas para mujer no tienen bolsillos o están presentes en menos cantidad que las prendas de hombres o tienen bolsillos falsos. Entonces reflexionó sobre qué tipo de prácticas legitiman esas prendas.

Enchastres de perfosentimientos forman parte de “Las Guerras Púdicas”.

“Fue así que desarrollé trajes con bolsillos que habilitan a tener los ingredientes de los deseos de las mujeres a mano. Los bolsillos parecen algo mínimo pero no tenerlos nos obliga a llevar carteras, a llevar peso, a siempre tener como una extensión del cuerpo. A no tener las cosas prácticas y a mano, a mantener una postura”, explica.

Son túnicas largas que se pueden poner arriba de otra ropa, lo que permite a las mujeres estar tapadas, si lo desean. Sacar el cuerpo de la mujer del lugar de objeto en el que la sociedad patriarcal lo pone y que cada mujer se destape cuando quiere y para quien quiere, según su propia voluntad.

“Muchas personas me preguntaron por los trajes y como la idea es que circulen en la trama social, si deseas uno, podés tenerlo a cambio de la cantidad necesaria yendo a hablar conmigo en el cierre de LGP”, anticipa.

Este sábado, además, Lorena llevará su diván desarmado (deconstruido) y lo va a utilizar como parte de la escena de composición. “Voy a hablar y le voy a proponer a la gente que hable. No es psicoanálisis, es una performance que implica poner en juego algo de la palabra”, adelanta.

Lorena Croceri en pocas líneas

Lorena Croceri nació en la Patagonia, es una destacada investigadora de los lenguajes de la performance, el video, la fotografía, la instalación y los contenidos de internet en cruce con su formación como psicoanalista y escritora. Maduró este proyecto en la Maestría en Teatro y Artes Performáticas de la UNA y creó una estrategia para salir a la luz. Es partisane de CIA 2019 y realiza clínica de obra con Leila Tschopp. También estudió danza con Julien Hamilton y Doris Uhlich.

“Las guerras púdicas” es el tercer proyecto de los seleccionados durante la convocatoria 2019 de PIPA/Programa Impulso Proyecto Audaz, de la Fundación Cazadores. Se trata de una plataforma cuyo objetivo es apoyar proyectos artísticos emergentes, brindando un marco institucional que incluye tutoría, soporte técnico, espacio de trabajo y sala de exhibición.

Las Guerras Pudicas, en Fundación Cazadores, Villarroel 1440. Viernes 15/11 de 15 a 19. Sábado 16/11: “Cantidad necesaria”, activación de Cierre a las 19.00​

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