A 30 años del Brasil-Chile del escándalo, Juan Carlos Loustau le quitó la responsabilidad al Cóndor Rojas

El 3 de septiembre de 1989, en el Maracaná, se produjo una de las páginas más negras del fútbol sudamericano. Brasil enfrentaba a Chile por las Eliminatorias para Italia 1990 y cuando la verdeamarela ganaba 1-0 se desató el escándalo: una bengala cayó cerca de Roberto Rojas, arquero de Chile y el partido debió suspenderse. Pero eso sólo…

A 30 años del Brasil-Chile del escándalo, Juan Carlos Loustau le quitó la responsabilidad al Cóndor Rojas

El 3 de septiembre de 1989, en el Maracaná, se produjo una de las páginas más negras del fútbol sudamericano. Brasil enfrentaba a Chile por las Eliminatorias para Italia 1990 y cuando la verdeamarela ganaba 1-0 se desató el escándalo: una bengala cayó cerca de Roberto Rojas, arquero de Chile y el partido debió suspenderse. Pero eso sólo es una parte de la historia que dejó una mancha enorme y que privó a la selección trasandina de competir por un lugar en Estados Unidos 1994.

Ambos equipos llegaban con la misma cantidad de puntos al partido definitorio en Río de Janeiro y el empate le servía a los brasileños que tenían mejor diferencia de goles. Es por eso que el 1-0 parcial para el Scratch, obra de Antonio Careca, el viejo socio de Diego Maradona en Napoli​, sepultaba las ilusiones para los chilenos.

Sin embargo, el escenario cambió a los 22 minutos del segundo tiempo. Una bengala cayó cerca del arco visitante y el Cóndor Rojas cayó conmocionado. Cuando sus compañeros y el árbitro, el argentino Juan Carlos Loustau, se acercaron, el arquero tenía todo el rostro ensangrentado. Es entonces que Loustau decide suspender el partido, aunque sin saber que Rojas, en un trampa artera, había sacado una hoja de afeitar para autoprovocarse un corte.

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“Yo vi el recorrido de la bengala. No veo que no impacta en él. A mí me dijeron que el futbolista no podía seguir jugando y que la selección de Chile no iba a continuar con el partido”, aseguró el arbitro argentino en una entrevista con EFE.

El exárbitro argentino Juan Carlos Loustau fue el encargado de dirigir el Brasil – Chile de 1989. (Foto: Juan Ignacio Roncoroni/EFE)

Si bien en el informe que redactó Loustau confirmó que la bengala no había caído sobre el arquero chileno, el referí, padre de Patricio, no podía asegurar que ninguna esquirla hubiera impactado sobre él.

Al día siguiente a ese partido, la Conmebol comenzó a estudiar el caso y determino que la bengala no había dado en el arquero y que la herida de su rostro no había sido producto de una quemadura ni tenía restos de pólvora. Es por eso que le pidió a Rojas que hiciera un descargo para contar qué era lo que había pasado en realidad.

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Tres días después de aquel fatídico partido. Rojas convocó a una conferencia de prensa y confesó que se había cortado la frente a propósito para que le dieran el partido por perdido a Brasil o, en el peor de los casos, que el duelo se repitiera en cancha neutral.

La trascendencia de ese partido fue algo que sorprendió hasta al arbitro: “Yo te puedo asegurar que tuve partidos muchísimo más complicados que ese, pero la trascendencia que tuvo Chile-Brasil en el Maracaná es lo que la gente más recuerda”, afirmó.

“Yo te puedo asegurar que tuve partidos muchísimo más complicados que ese”, aseguró Lousteau. EFE/Juan Ignacio Roncoroni

El argentino reconoció que después de la revelación del Cóndor sintió una gran frustración por haber caído en una simulación tan burda.

Sin embargo, para Loustau la artimaña no partió del imaginario del jugador o del grupo de futbolistas, sino que “eso nace de alguien a quien no le interesa el fútbol y le interesa ganar con trampa”.

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“Fue muy grave intentar engañarme a mí. Porque si lograban el objetivo y no se terminaba de aclarar hubiera sido que la trampa, la deshonestidad, le ganaba a la honestidad” afirmó.

Fuente: EFE

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