Naoya Inoue y Nonito Donaire, los dos que derrotaron a Omar Narváez, armaron una pelea para el recuerdo

Cuando Naoya Inoue enfrentó a Omar Narváez el 30 de diciembre de 2014, tenía apenas 21 años y siete combates profesionales. La imagen de su contundente victoria por nocaut técnico en el segundo round, tras haber derribado cuatro veces al chubutense, quedó impresa en la memoria de muchos fanáticos del boxeo que hasta entonces no…

Naoya Inoue y Nonito Donaire, los dos que derrotaron a Omar Narváez, armaron una pelea para el recuerdo

Cuando Naoya Inoue enfrentó a Omar Narváez el 30 de diciembre de 2014, tenía apenas 21 años y siete combates profesionales. La imagen de su contundente victoria por nocaut técnico en el segundo round, tras haber derribado cuatro veces al chubutense, quedó impresa en la memoria de muchos fanáticos del boxeo que hasta entonces no conocían al japonés. La película siguió rodándose y, un lustro después, el Monstruo es uno de los mejores boxeadores libra por libra de la actualidad. Este jueves lo ratificó.

Inoue, campeón gallo de la Federación Internacional de Boxeo, unificó su cinturón con el de la Asociación Mundial de Boxeo al derrotar por puntos en fallo unánime al filipino Nonito Donaire, otro de los tres hombres que derrotó a Narváez (el tercero fue el sudafricano Zolani Tete), en un combate que se llevó a cabo en el Super Arena de Saitama y que raya alto en la carrera por ser el mejor de la temporada.

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Apenas siete minutos y 20 segundos había estado sobre el cuadrilátero el nipón en sus últimas tres peleas, en las que había liquidado al inglés Jamie McDonnell (en el primer asalto), al dominicano Juan Carlos Payano (en el primero) y al puertorriqueño Emmanuel Rodríguez (en el segundo). En su récord perfecto de 18 victorias, solo dos hombres, su compatriota Ryoichi Taguchi y el mexicano David Carmona, había terminado de pie la contienda.

Nonito Donaire anticipa en un cruce a Naoya Inoue durante el gran combate que protagonizaron en Saitama. (Foto: Kazuhiro Nogi / AFP)

El local era claro favorito, pero el veterano Donaire, campeón en cinco divisiones a lo largo de sus 19 años de carrera, le planteó un desafío durísimo. Así, dieron forma a una pelea colosal en la que Inoue fue visto ganador por los tres jueces, aunque con diferencias bastante desiguales: la tarjeta del estadounidense Robert Hoyle marcó 114-113; la del italiano Luigi Boscarelli 116-111 y la del panameño Octavio Rodríguez, exageradísima, 117-109.

El japonés, que debió convivir desde el segundo round con un profundo corte en el arco superciliar derecho (“Tuve visión doble desde ese momento”, contó al final de la contienda), estuvo a punto de terminar la faena en el quinto asalto. Pero Donaire se recuperó, fue superior en el séptimo y el octavo a partir del trabajo con su gancho de izquierda. En el noveno, un cross de mano derecha del filipino dejó tambaleante a su rival, pero el nipón aguantó la tormenta.

En el undécimo, en medio de una demostración de técnica y gran preparación física, Donaire se fue a la lona tras recibir un furioso gancho al hígado. La cuenta pareció llegar a diez, pero el árbitro Ernie Sharif terminó dándole el pase. El filipino no solo soportó el minuto y medio que le quedaba al asalto, sino que respondió con su gancho izquierdo que hizo retroceder a Inoue. Pero ya no tuvo fuerzas para cerrar mejor en el último capítulo.

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“Donaire es un rival muy, muy fuerte. Es un verdadero campeón. Salí victorioso y estoy muy orgulloso de mí. Creo que tengo un futuro brillante, pero todavía no soy el mejor. Tengo que hacerme más fuerte”, sostuvo Inoue tras escuchar las tarjetas que le dieron la victoria, la consagración en el torneo World Boxing Super Series, que reunió a los ocho mejores boxeadores del peso gallo, y el Trofeo Muhammad Ali.

Naoya Inoue exhibe el trofeo Muhammad Ali, al que se hizo acreedor por ganar el World Boxing Super Series de peso gallo. (Foto: Toru Takahashi / AP)

De este modo, el Monstruo ajustó su cuarto cinturón ecuménico: antes había ganado el minimosca del Consejo Mundial de Boxeo, el supermosca de la Organización Mundial de Boxeo (el que le arrebató a Narváez) y ahora unificó los de peso gallo de la AMB y la FIB. Su próximo desafío podría ser ante el monarca del CMB, el francés Nordine Oubaali, quien en la misma velada retuvo su corona al superar por puntos en fallo unánime a Takuma Inoue, hermano menor de Naoya.

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