Más de mil muertos: tras 30 años comenzó el juicio oral por el contagio masivo de VIH y hepatitis C

Fuente: Archivo – Crédito: MARCELO DEL ARCO 12 de agosto de 2019  • 18:44 Luego de 30 años desde los primeros casos registrados, comenzó comenzó finalmente el juicio oral a tres directivos de la Fundación de la Hemofilia por el contagio masivo de pacientes de VIH y hepatitis C entre 1979 y 1991. Los médicos…

Más de mil muertos: tras 30 años comenzó el juicio oral por el contagio masivo de VIH y hepatitis C

Fuente: Archivo – Crédito: MARCELO DEL ARCO
12 de agosto de 2019  • 18:44

Luego de 30 años desde los primeros casos registrados, comenzó comenzó finalmente el juicio oral a tres directivos de la Fundación de la Hemofilia por el contagio masivo de pacientes de
VIH y
hepatitis C entre 1979 y 1991.

Los médicos Pedro Raúl Pérez Bianco, Miguel de Tezanos Pinto y el abogado Eduardo Biedma son juzgados ante un Tribunal unipersonal, a cargo del juez Fernando Machado Pelloni. Interviene el fiscal Patricio García Elorrio

“Se acaba de iniciar un proceso histórico en el país, después de 30 años de los contagios masivos de HIV y Hepatitis C por los cuales murieron más de mil personas. Es histórico porque se juzga por primera vez en la Argentina a los directores de la Academia Nacional de Medicina”, sostuvo en diálogo con la agencia Télam el abogado Gonzalo Giadone, que representa a las víctimas.

Los tres acusados por los contagios concurrieron a la audiencia en la sala A de Comodoro Py, al igual que pacientes afectados y sus familiares. El juicio comenzó con la lectura de la elevación a juicio oral.

“Se trató de una enfermedad grave que causó un contagio masivo y en ocasiones la muerte”, sostuvo la fiscal que investigó el caso, María Alejandra Mángano, según recordó en la lectura de su acusación. A principios de 2000 comenzaron a fallecer algunos de los contagiados, cuyos nombres se recordaron en la audiencia.

“Los imputados no notificaron a los pacientes sobre la posibilidad de contagio”, se sostuvo en la acusación, y por ello “se multiplicó el contagio a personas que mantenían relaciones habituales con ellos sin la pertinente prevención, porque los contagiados desconocían que habían sido infectados”.

Las causas de los contagios

Se trató de la aplicación de los factores antihemofílicos 9 y 8 “a sabiendas de que no eran confiables” y que “habían sido rechazados por Japón y Estados Unidos”, se recordó en el requerimiento de elevación a juicio.

Para la fiscalía hubo una “clara imprudencia” en el deber profesional de los acusados: “Se propagó una enfermedad peligrosa y contagiosa” como el VIH, se advirtió en la acusación.

Pérez Bianco es médico jubilado, era director médico de la Fundación y actualmente vive en Arraial D’Ajuda, Brasil. Por su parte, Tezanos Pinto era asesor médico de la Fundación, y Biedma secretario del Consejo de Administración.

Tras la lectura de la acusación, Pérez Bianco y Tezanos Pintos rechazaron hacer uso de la posibilidad de ser indagados y pidieron que se incorporaran, previa lectura, las transcripciones de sus respectivas indagatorias durante la etapa de instrucción de la causa.

El tercer acusado, Biedma, anunció que está dispuesto a responder preguntas por lo cual será indagado en la próxima audiencia, que está prevista para el lunes 26 de agosto.

Además, se prevé que en el juicio declaren 64 testigos entre los que se encuentran víctimas de los contagios, familiares de las víctimas, médicos y enfermeros de la Fundación de la Hemofilia y ex empleados de la AFIP y la Aduana.

La causa

La causa se inició en 2005 por una denuncia del abogado Gonzalo Giadone, y cayó primero en manos del juez federal
Claudio Bonadio quien fue apartado del caso la Cámara Federal porteña por frenar la investigación.

La causa pasó, por sorteo, al juez Sebastián Ramos luego de que la Cámara Federal revocara los sobreseimientos por prescripción de los delitos que había dictado Bonadio.

En aquella oportunidad los camaristas Jorge Ballestero, Eduardo Freiler y Leopoldo Bruglia sostuvieron que Bonadio se había apartado de lo indicado por la Cámara de Casación Penal que ya había determinado que la acción no estaba extinguida.

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